Sunday, February 12, 2006

Migración y Remesas: Un nuevo paradigma del desarrollo?

Bismarck J. Arevilca Vásquez[1]


Actualmente estamos viviendo un proceso de crecientes cambios ya sea este a nivel económico, social y/o cultural. La globalización brinda oportunidades para el desarrollo pero también desafíos para las economías latinoamericanas caracterizadas por tener una heterogeneidad productiva con una desigualdad en la distribución del ingreso. La globalización podríamos afirmar se forja con políticas nacionales pro-activas, más aún en economías tan heterogéneas como la nuestra, pues es incompleta, parcial, y desbalanceada. (Ffrench-Davis, 2003).

Además del progreso tecnológico, como factor esencial tenemos la reducción de costos de mover bienes, servicios, información y relativamente personas. Sobre este último punto abordare el presente artículo. El problema fundamental del siglo XXI es el empleo y la migración internacional (Reich, 1993; Rifkin, 1996; WorldBank, 2006). Claro que la movilidad de personas es mínima si comparamos el siglo XIX con comienzos del XX, en los cuales los grandes desplazamientos humanos jugaron un papel fundamental (CEPAL (2002), Capitulo 8 en especial). El tema de la migración y las remesas van muy ligados. La importancia creciente de los flujos de remesas como fuente estable de financiación para las economías de los países en desarrollo, nos lleva a preguntarnos si realmente este debe ser el objetivo de los países latinoamericanos, es decir apoyar o estimular la migración de nuestros conciudadanos?.

En términos agregados, las remesas son más del doble de los flujos de cooperación internacional. Según el Banco Mundial (2006) estas se estiman que llegarán a 167 billones de dólares en 2005; nos llama la atención cuando dicho documento señala que los flujos se dan entre países en desarrollo, siendo esta relación del 30 y 45 por ciento del total de remesas recibidas por los países. En una reciente publicación Richard H. Adams y John Page (2005) del Banco Mundial analizan el impacto de la migración internacional y las remesas en la reducción de la pobreza. Dicho estudio señala que un incremento del 10 por ciento de la población migrante como proporción de la población total nos traería una reducción del 3.5 por ciento de las personas que viven con menos de un dólar por día.

Si estudiamos por ejemplo a un país como España donde gran parte de la población emigra vemos que crecimiento de la población inmigrante es espectacular. Es así que las remesas enviadas desde España crecerían a tasas del 33 por ciento para el período 1993-2004 según datos del Banco de España. En el caso del 2004 por ejemplo el pago de remesas que se analiza en la balanza de pagos llega a la suma de 3481 millones de euros, aunque esta cifra estaría infraestimada dado que gran parte de los envíos se realizan a través de remesadoras (80 por ciento del total). Otro punto a señalar es la población inmigrante que llega a España, como sabemos existe un problema demográfico en ese y gran parte de los países europeos, es así que en 2003 más del 84 por ciento del total de personas empleadas comprende entre 16 y 54 años. Esto nos lleva a reflexionar que “exportamos” mano de obra que esta en proceso de una formación educativa, llevando a incrementar el círculo de la pobreza en nuestros paises; sobre este punto no me referiré a la fuga de cerebros (brain drain) que es también otro sector de la población que se ha ido incrementando en el total de personas que ven sus deseos de un futuro mejor.
Analizando por ejemplo el caso Boliviano, solo para citar algunas cifras, más de 2 millones de bolivianos se encuentran en diferentes países entre los destinos preferidos tenemos a Estados Unidos y Europa, principalmente España. No llama la atención de que 6 de cada 10 bolivianos quieran migrar esto debido a la falta de oportunidades por la carencia de empleos asociado a la crisis económica que ha sumido al país al borde un eventual conflicto social. En promedio 350 bolivianos por día migran. El envió por remesas estimado es de 127 millones de dólares según el Banco Central de Bolivia. (El Deber, 2005). La carencia de una política gubernamental sumado al poco interés y la falta de parte de los gobernantes nos lleva a pensar que este éxodo continuara.

Frente a esta realidad, las políticas gubernamentales deberían girar en torno a fomentar una red de bancos privados monitoreados por el Banco Central de Bolivia (BCB) para facilitar las transferencias y además para prevenir posibles efectos al tipo de cambio. Es importante ver la experiencia internacional de países como México que por ejemplo implementan programas para ayudar a sus coterráneos, entre el cual destaco “Directo a México”. Básicamente es un acuerdo entre la Reserva Federal y el Banco de México quienes conectaron sus sistemas de pago para el envío de remesas. La reducción en los costos es un punto muy importante, ya que gracias a este programa de cada 300 dólares enviados se logró reducir a cero el costo total comparados con los 9 dólares en promedio que cobra una remesadora. Por último, debe ser prioridad del Estado resguardar la integridad física de nuestros paisanos y cortar de raíz los abusos y negligencias que existen en las diferentes embajadas y consulados en el exterior.

Referencias

Adams Richard H. y John Page (2005), Do International Migration and Remittances Reduce Poverty in Developing Countries?. World Development Vol. 33, No. 10, pp. 1645–1669, 2005

El Deber (2005), Bolivia aprobó ley para mermar los drama de los que se fueron. Sección Noticias Santa Cruz. Domingo 20 de Noviembre.

Ffrench-Davis R. (2003), Reforming the reforms of the Washington Consensus: For achieving growth and equity. Mimeo, CEPAL, Chile.

Rifkin J. (1996), El fin del trabajo: nuevas tecnologías contra puestos de trabajo, el nacimiento de una nueva era. Editorial Paidós, México.

Reich R. (1993), El trabajo de las naciones. Editorial Vergara, Buenos Aires, Argentina

WorldBank (2006), Economic Implications of Remittances and Migration. Global Economic Prospect .www.worldbank.org


[1] Economista e investigador del PROCIENTEC, El Colegio de México A.C. y Universidad de Trento, Italia. E-mail: bismarck@colmex.mx